CES-RPS expresa su más firme solidaridad con el pueblo de Nicaragua y con su Gobierno frente a la campaña internacional de desinformación y manipulación mediática desatada tras el acto conmemorativo del 47.º aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, celebrado el pasado 19 de julio.
Una vez más, numerosos medios de comunicación y operadores políticos han construido un relato falso difundiendo apenas unos segundos de la intervención del Comandante Daniel Ortega, descontextualizando su mensaje para hacer creer que en Nicaragua «se acaban las elecciones». Esa interpretación no se corresponde con el contenido íntegro de su intervención ni con el proceso político que vive el país.
La manipulación de las palabras de los dirigentes nicaragüenses forma parte de una estrategia destinada a desacreditar a Nicaragua, justificar nuevas formas de injerencia y negar al pueblo nicaragüense el derecho soberano de decidir libremente cómo organiza su sistema político.
La democracia no responde a un modelo único impuesto desde determinados centros de poder. Cada pueblo tiene el derecho de construir las instituciones que mejor respondan a su historia, su cultura y sus necesidades. Pretender que solo existe una forma válida de democracia supone desconocer el principio de libre determinación de los pueblos.
El modelo democrático nicaragüense se fundamenta en la combinación de la representación surgida de las elecciones con mecanismos de participación directa y permanente de la ciudadanía en la vida pública.
Ese protagonismo popular puede apreciarse, entre otros ejemplos, en:
La participación de comunidades, barrios y organizaciones sociales en procesos de consulta y elaboración de políticas públicas.
Los espacios de articulación comunitaria que trasladan las prioridades de la población a las instituciones del Estado en materias como salud, educación, vivienda, infraestructura o producción.
El actual proceso nacional de consulta sobre la propuesta de Reforma Parcial de la Constitución Política, mediante el cual ciudadanos, organizaciones e instituciones realizan aportes antes de su aprobación definitiva.
La propuesta de Reforma Parcial de la Constitución Política busca fortalecer ese modelo de democracia participativa, consolidar la soberanía nacional, la paz y la independencia, así como reforzar las garantías frente a cualquier forma de injerencia extranjera en los asuntos internos del país. Su finalidad es dotar al Estado de un marco constitucional acorde con la realidad política y social de Nicaragua y con la voluntad de su pueblo.
Todo Estado soberano posee el derecho de adecuar su Constitución conforme a la voluntad de su pueblo y a sus intereses nacionales. Como han hecho numerosos países a lo largo de su historia, Nicaragua tiene pleno derecho a debatir, consultar y aprobar las reformas que considere necesarias mediante los procedimientos establecidos en su propio ordenamiento jurídico, sin presiones ni tutelas externas.
Resulta especialmente contradictorio que quienes hoy cuestionan las reformas impulsadas por Nicaragua guarden silencio frente a sistemas políticos donde no existe elección directa del jefe del Estado, donde importantes decisiones quedan condicionadas por poderes económicos o donde la participación ciudadana se limita prácticamente al momento electoral. Ningún país está legitimado para erigirse en juez de la democracia de otro pueblo.
El CES-RPS reafirma que corresponde exclusivamente al pueblo nicaragüense decidir el presente y el futuro de su nación y definir el modelo democrático que considere más adecuado para garantizar la paz, la justicia social, la independencia y el desarrollo del país.
Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Nicaragua y defendemos su derecho soberano a construir y fortalecer sus propias instituciones democráticas sin presiones, amenazas ni injerencias externas.
Porque la soberanía no se negocia.
Porque la democracia pertenece a los pueblos y no a quienes pretenden definirla desde el exterior.
Porque Nicaragua tiene el derecho irrenunciable de construir, desde la participación de su pueblo, el modelo político que libre y soberanamente decida.
¡Con Nicaragua, siempre!
¡Respeto a la soberanía de Nicaragua!
¡La democracia se fortalece cuando el pueblo participa directamente en la construcción de su propio destino!
Agosto de 2026
